29 de noviembre de 2013

No es país para emprendedores (entrevista a Carlos Julià)

Acaba de volver de Mets 2013 con la cabeza bien alta. Ha conseguido llamar la atención en la mayor feria náutica profesional del mundo con un producto desarrollado por sí mismo. Llegar a este momento en su carrera empresarial le ha costado varios años de duro trabajo, encontronazos con la administración y el esfuerzo de recorrer en solitario el camino de la emprendeduría. "En España no hay un apoyo público a los emprendedores ni a la innovación, tuve que ir por mi cuenta para desarrollar el producto", lamenta Carlos Julià, creador de Moormeds. Julià es una persona con una vasta experiencia en el mundo de la náutica. Su perspicacia le permitió percatarse de una necesidad no cubierta entre los propietarios de las embarcaciones: ¿cómo asegurar los cables eléctricos de una manera ordenada y prevenir los efectos perjudiciales del ambiente salino y del sol? Y a un precio asequible, por supuesto, que los tiempos no están como para gastar alegremente.

Emprender no es una acción desconocida para Carlos Julià. Hace varios años decidió dejar la empresa familiar para buscar su propio camino. La prestación de desempleo que percibió tras dejar su antiguo trabajo la invirtió en la creación de Medribs, una empresa que fabrica embarcaciones neumáticas comercializadas en España a través de Decathlon. Un buen precedente que le ayudó a poner en marcha su nuevo proyecto: Moormeds, unas fundas que se instalan en unos pocos minutos, que se adaptan a cualquier embarcación y a cualquier puerto y que permiten proteger los cables eléctricos de una manera ordenada, alargando su vida útil y previniendo posibles accidentes. Porque ya se sabe que la electricidad y el agua no son buenos amigos.

El proceso de transformar esa idea en un proyecto viable fue arduo, en gran medida debido a la falta de asesoramiento y facilidades por parte de la Administración. "Llevo trabajando en el mundo de la náutica durante 13 años, pero cuando me puse en marcha con el proyecto descubrí que hay muy poco apoyo a la innovación y a los emprendedores", lamenta Julià. Le echó valor y aprendió lo que pudo por su cuenta y, cuando no, recurrió a familiares, amigos y asesorías. Incluso logró una de las pocas ayudas que hay destinadas a emprendedores por valor de 7.000€ para desarrollar el producto. Un dinero que nunca llegó y que el Govern le adeuda desde 2011. Lejos de echarse atrás siguió adelante, contra viento y marea, y logró finalmente la patente que le permitirá explotar su idea. 

Moormeds se encuentra ahora en pleno proceso de comercialización y de desarrollo de nuevas líneas de producto. "Vamos a crear unas fundas que incorporen luces LED, que a parte del evidente valor estético también aportarán seguridad y tendrán utilidad en situaciones de poca luz", como por ejemplo en las embarcaciones amarradas, donde la iluminación entre el pantanal y la embarcación no llega con la suficiente intensidad. Por el momento, asegura, el interés generado por el producto es importante. "Si antes te querías hacer una funda de este tipo te podía salir por varios cientos de euros, porque te lo tenían que hacer a medida. Ahora por un precio al alcance de todos los bolsillos el usuario podrá proteger los cables eléctricos de una manera más segura y eficiente." 

Los nuevos cambios a nivel fiscal y administrativo introducidos recientemente en el sector de la náutica recreativa son también un motivo para el optimismo. La exención del impuesto de matriculación a las embarcaciones destinadas al chárter y las actualizaciones de las titulaciones náuticas (todavía en proceso, pero con visos de aprobarse) supondrá que el número de usuarios, y por tanto de clientes potenciales, aumente. A pesar de las trabas, de la falta de ayudas de las administraciones públicas, de los impagos, de la crisis, de la insularidad... a pesar de todo aún hay personas que se niegan a resignarse y deciden hacer realidad sus ideas.

Texto: Carles Cabrer.
Fotos: Carlos Julià y moormeds.com

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