15 de noviembre de 2015

Carta de la presidenta - Noviembre 2015

Acaba la temporada alta pero el calor se mantiene en la actualidad informativa. Por un lado el sector en Baleares nos vemos forzados a recordar donde habíamos enterrado el hacha de guerra tras empezar a sufrir nuevamente agresiones a manos del Govern. Hablamos de la decisión de dejar fuera del Consejo Administrativo de la APB a la náutica recreativa y por otro lado de la amenaza de prohibir el uso del ancla a las embarcaciones. Por supuesto este también ha sido el mes del Salón Náutico de Barcelona, que no sólo ha servido como escaparate a las empresas del sector sino como un gran foro donde debatir el presente y futuro de la náutica en España.

Este inicio de legislatura está siendo muy negativo para nuestro sector por culpa de las decisiones que está tomando o planea tomar el actual Ejecutivo. Una de las primeras es eliminar la representación de la náutica recreativa en el Consejo Administrativo de la APB. Es incomprensible que se deje sin voz a quienes aportan la mitad de los ingresos de la APB. Queremos pensar que es fruto del mal asesoramiento que ha recibido el Govern y de la inexperiencia en materia náutica de sus responsables, más que de un acto intencionado de agresión hacia nuestro sector. Por ello recordamos a las administraciones que nuestra mano siempre estará tendida a quien busque maneras de potenciar la economía de nuestra comunidad a través de la náutica. Eso mismo se lo trasladamos al conseller de Industria, Iago Negueruela, cuando nos reunimos con él a principios de mes. Es una pena que la voluntad de trabajo que existe desde esa conselleria se vea dinamitada desde otros departamentos del Govern.

Hablando de ignorancia este mes hemos visto con estupor como el Govern desempolvaba los viejos argumentos contra la náutica para supuestamente defender la posidonia. Por puntos: desde AENIB siempre hemos defendido la necesidad de proteger esta planta ya que es un recurso de valor incalculable para nuestro entorno. Dicho esto, defenestrar un sector económico que es estratégico para Baleares es muy irresponsable, además de inútil para los fines que se propone Armengol.